domingo, 23 de febrero de 2014



Las matemáticas que Chávez nos quiso enseñar
Y que parece que no queremos aprender.

Por: Julio Arconada Rodríguez
¿Aumentaron los precios en 1.200% y el Gobierno nos dice que los van a rebajar en un 60%? ¿Es broma o de verdad nos creen tontos? Pues si lo debemos ser ya que para comprar a esos precios se hacen unas colas gigantescas.
Al notable físico y matemático Stephen W. Hawking, cuando estaba escribiendo su libro “Historia del tiempo” alguien le dijo (posiblemente su editor) que por cada ecuación que incluyera en el libro reduciría las ventas a la mitad. Decidió no poner ninguna, aunque al final se arrepintió e incluyó la famosa ecuación de Einstein, E = mc2. Esperando que por ser universalmente conocida no asustaría a nadie.
Pues aunque yo no espero vender este escrito, no incluiré ecuaciones, pero si algunos sencillos ejemplos numéricos sin los cuales sería más tedioso tanto para mí explicar como para vosotros entender.
Hace tiempo, aún antes de que se empezara a hablar oficialmente de guerra económica, no es que yo la presintiera, sino que la sufría. Cuando por fin se la empezó a nombrar desde los medios oficiales, pasaron muchos meses hablando de ella, pero yo no dejaba de maravillarme de esta guerra tan inusual por lo unidireccional, esto es, solo un bando disparaba, y a matar, mientras que el otro bando (nosotros) éramos los que recibíamos los tiros. Muchas advertencias a los industriales y comerciantes, muchos tratados intentado irse por las buenas, paciencia y esfuerzo que recibieron como recompensa la burla y el desprecio de la burguesía que seguía en lo suyo, matando dos pájaros de un tiro: socavaban las bases del Estado generando desestabilización, y de paso obtenían pingües ganancias.
Hasta que por fin, los de nuestro bando (eso espero) iniciaron el contra ataque. Bueno, no era lo que yo esperaba, pero al fin y al cabo, de alguna manera había que empezar. Y empezaron escogiendo algunas tiendas. Pero no sé el porqué se encargó la fiscalización a ministros, que no todos podrían ser del sector económico, quienes salían por las cámaras de la TV dando declaraciones, teniendo como telón de fondo una muralla de chalecos rojos, tanto de su ministerio como de otros más o menos afines. Lo que se veía era que no estaban trabajando, sino saliendo en la tele. No parecía que estuvieran para ver, sino para que los vieran. No sé si prepararon bien lo que iban a decir, pero no lo creo.
Porque ¡Vamos! Eso de decir que esos comerciantes habían aumentado los precios hasta en un 1.200% pero que el gobierno iba a poner a la venta esos artículos con una rebaja del 60% todavía no sé bien ni como analizarlo. ¡A ver, ejemplo numérico! (sencillito): Si un artículo debiera venderse a Bs. 100,oo y le aumentan el 1.200%, quiere decir que ese precio lo han multiplicado por 12. Si quiero que se venda al precio justo, debo dividir 1.200 entre 12 y me vuelve a dar 100. ¿Qué pasa si le rebajo a 1.200 el 60%? Pues que solo cobro el 40% y el 40% de 1200 es 480 ¡Pero si solo debería costar Bs. 100! Pues lo están vendiendo con un aumento del 480% les dejo a ustedes el ejercicio de interpretación. ¿La rebaja correcta? Hela aquí: Dividir entre 12 representa el 8% (despreciando decimales) entonces la rebaja debería ser del 92% y no del 60% ¿No es tan difícil, verdad?
Otra cosa que pone a uno a pensar es el porqué son los ministros los que hacen las fiscalizaciones. En cualquier ministerio está el ministro, lógico, pero hay varios vice ministros, varios más directores generales, más aún directores de línea (de menor rango), jefes de departamentos, jefes de secciones y un sin número de funcionarios en toda una panoplia de jerarquía, que son quienes en realidad deberían hacer el trabajo de calle. Pero… ¿Por qué el ministro? ¿Será que si no es el ministro no se mueven cámaras con sus camarógrafos y locutores?
Vamos rápidamente a tocar dos puntos antes de cerrar.
El tema de la gasolina. Acepto que por su precio se pudiera considerar regalada. Que parece lógico y evidente que debiera de tener un precio mayor. Pero… recordemos que en nuestro país a casi nadie le gusta, ni le ha gustado, sacar cuentas. Recordemos el origen del guatirazo, que devino luego en caracazo. Le subían Bs. 0,25 por litro cada mes, pero los transportistas traducían esto en un aumento del pasaje de Bs. 2,oo por pasajero ¿Alguien sacó cuentas de cuanto representaba el aumento de Bs. 0,25 por litro en el aumento del costo por pasajero? No, ¡ni hablar! Si es tan fácil y rápido tirar un cálculo al ojo por ciento y con notable ventaja para mis intereses.
Si un camión lleva 30.000 Kg. de un producto, digamos arroz, harina, azúcar o cualquier otra cosa.
Estimemos que tiene dos tanques de 150 litros, lo que daría un almacenamiento de 300 litros. El aumento de 0,25 Bs. litro representaría un aumento del costo por combustible de 75 Bs. Esa cantidad dividida entre los 30.000 Kg significaría un incremento en el costo por Kg. de la mercancía de 0,0025 Bs.por Kg. veinticinco milésimas de Bolívar por Kg. En 4 Kg. aumentaría 1 (un) céntimo. Para aumentar un Bolívar necesitarían 400 Kg. Pero esto no era óbice para que le aumentaran Bs. 1 o 2 o 3 o más Bs. por Kg. dependiendo del costo original de la mercancía ¡Nadie saca cuentas! Ni falta que les hace Pero… ¿Dónde estaba el Estado para controlar y proteger a su pueblo? Pues en aquellos años, para eso, el Estado no estaba. Pero para lanzar al ejército y la policía y masacrar a su pueblo, para eso el Estado si estaba.
Vengamos a hoy. El Estado de hoy no protagonizaría una masacre a lo caracazo. De eso estamos positivamente seguros pero… ¿Está muy dispuesto a sacar bien las cuentas? Por ahora no ha dado muestras de ello.
Resumamos: Si estaría bien aumentar la gasolina pero si no se nos garantiza que esto no va a incrementar la desatada inflación artificial que ya hoy está obrando y con una limitadísima capacidad de control por parte del Estado, entonces es mejor dejar eso para una mejor oportunidad.
Pero no quiero dejar de reseñar unas alarmantes señales de que esto se nos viene encima. Se trata de una publicidad a la SUNDECOP o con relación a la misma. Se ve a unos comerciantes de un mercado popular comentando esta ley entre exclamaciones de lo absurdo de los precios. Uno de ellos se asombra del precio de un pañal y exclama -¡Como es posible que un pañal tenga este precio! ¡Un pañal! Y el litro de gasolina cuesta un bolívar – No mi estimado amigo, un litro de gasolina no cuesta un bolívar, cuesta 7 (siete) céntimos. Y por un bolívar te dan más de 14 litros. Si se les ocurre poner el precio de la gasolina a un bolívar, aunque sigue siendo bajo, representaría un aumento de más de 14 veces (1.400% para los que les gustan los porcentajes) ¿se imaginan lo que gozarían los de CONSECOMERCIO y sus aliados elevando los precios 70 y hasta más de 100 veces? Y el Estado, como no sabe sacar cuentas, y si lo sabe no sabe como aplicarlas, pues quedaría inerme. Si quieren, otro día hablaremos de Rumildo.
Pero contéstenme unas preguntas: Si suben el precio ¿dejaríamos de usar el carro? ¿Es eso posible con nuestro pésimo transporte público? ¿Somos unos botarates que gastamos gasolina por razón de gusto? Yo no conozco a nadie así, no sé ustedes.
Ahora bien si el Estado necesita incrementar sus ingresos ¿Por qué no pone a pagar impuestos a los buhoneros (economía informal, para que no se sientan molestos) ¿Saben cuantos cientos de miles de millones mueve ese mercado, sin ninguna inversión, salvo en el costo de la mercancía, que luego ellos revenden a un precio exageradamente inflado? Ocupan espacios públicos y no pagan alquiler, ni depreciación de instalaciones ni maquinarias, no pagan energía ya que se guindan de los cables de la red eléctrica, la mercancía que no se encuentra en los anaqueles de los mercados la venden los buhoneros a 20 veces su costo, sirven de cobijo a delincuentes de todo pelaje y un interminable etcétera. ¿Qué tienen ellos que no tengan los demás comerciantes?
Terminemos con una dolorosa espina en el sentimiento de cada venezolano: Los $ 20.000.000.000 que se fugaron por medio de las empresas de maletín ¿Es tan difícil saber quienes son? ¿Los $ se compran por kilos en las bodegas y pulperías? No, los dólares los vende el Estado y se requiere un cerro de papeles y documentos para que te los otorguen. Todo eso queda registrado y archivado y no debe ser tan difícil revisar esos archivos y se saca quienes son. Cuando no lo hacen, no queda sino a la imaginación el pensar que muchos chivos importantes, destacados funcionarios gubernamentales o sus familiares o testaferros están metidos hasta las cejas en esto y una maraña de complicidades y chantajes está armada para impedir que esto salga a la luz pública. Extirpar de raíz este cáncer si sería un acto profundamente revolucionario y nos daría a todos el ánimo para defender con ahínco, y hasta con la vida esta querida revolución, que hoy se nos está empañando.
Da pena ajena oír a personeros hablar consternados sobre los contenedores con chatarra y/o basura  que llegaron a los puertos ¿se pagaron ellos mismos el pasaje y se montaron ellos solitos por sus propios medios en el barco? ¿Hicieron lo mismo las15.000 bobinas de papel prensa que nadie retiró del puerto, así como las no sé cuantas toneladas de alimentos y medicinas en la misma situación? ¿No hay papeles, facturas guías de carga, etc. etc. Que definan a nombre de quien vinieron y a que dirección? ¿No se puede cruzar esta información con la de CADIVI para ver quien obtuvo dólares y trajo chatarra o dejó abandonada la mercancía en el puerto?
 A aquellos que critican a quienes criticamos dada la situación de golpe de estado que estamos sufriendo tengo que decirles que si estas irregularidades se hubieran controlado a tiempo o incluso si se corrigen ahora con medidas reales que el pueblo perciba como una sustancial mejora en su calidad de vida, y no con acciones efectistas y mediáticas, el apoyo o la aceptación de las guarimbas sería muy escaso. Y habría muchos dispuestos a defender su estado de bienestar.
No más por ahora, gracias por vuestra paciencia.
Julio Arconada Rodríguez

sábado, 18 de mayo de 2013



PEREZ PIRELA, EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES NO NOS DEFIENDAS MÁS
Por: Julio Arconada Rodríguez
Estos son recortes de tus actuaciones, que todavía pasa VTV promocionando a tu espacio “Cayendo y Corriendo”
“DATANALISIS, HINTERLACES, IVAD y 428 encuestadoras más nos dan una ventaja que va desde los 18 puntos de ventaja, la más conservadora, hasta los732 puntos la más exagerada ¡Quien va a debatir contigo muchacho!”
Es muy posible que tu triple post doctorado obtenido en lejanas tierras extranjeras te haya hecho olvidar ciertas particularidades del ser y del sentir venezolano. Nos gusta la mamadera de gallo y tomamos la vida con humor, pero también somos solidarios y tendemos a experimentar cierta simpatía por el que lucha en desventaja. Esto unido a que nos repele el tipo echón y sobrado.
Aunque no se puede negar que en materia electoral hay una tendencia hípica muy extendida de apostarle a ganador. Pero solo si el ganador a quien vamos a apostar, nos cae bien.
¿Te has fijado en la imagen que emitías del candidato perdedor? Pues la de un muchacho rico, tal vez un poco tonto pero que le estaba echando bolas ¿Podría tener un estímulo más decidido que ese hacia el voto?
¿Y qué imagen tuya era la que se desprendía de esa actuación? La del echón prepotente y sobrado que le refregaba su superioridad en la cara del pobrecito tonto. Otro empujón más hacia el candidato de la derecha, debido al innato espíritu compasivo del pueblo, que tú no visualizas.
Siempre me he preguntado, el por qué si la derecha está tan pelando, tan deshecha y acabada, nuestros opinionistas le dedicaban tanto espacio y esfuerzo. Y pensaba proponer que nos dedicáramos más bien a investigar sobre nosotros mismos para descubrir y corregir nuestras deficiencias y avanzar más ligero y más seguro hacia el socialismo que queremos. A ver si descubrimos el porqué sacan tantos votos y cada vez más.
Ayer mismo, sentado en la acera en la cola esperando a que abrieran la quesería (para comprar queso) llegó un tipo al que apodan, y no sin razón, “El Loco…” y sin que nadie le preguntara empezó a proclamar, con evidente tono de sorna, que él no tenía dinero, que los chavistas eran los que estaban buchones, pegados a una teta de este tamaño, como antes lo estaban los adecos. Y por ahí se fue denostando de la situación económica, lo mal que estábamos, no dejó de mencionar dos devaluaciones. En fin que igual que antes con los adecos. Y en esto iba implícito que era normal y aceptable el estar mal cuando mandaban los adecos, pero es inaceptable que esto suceda en socialismo (y no le falta razón) Mencionaba solo a los adecos porque según su propia y espontánea confesión él también lo era. Me impresionó la cara del resto de los escuchantes que con tenue sonrisa asentían, a pesar de que todos lo conocían y por su apodo. Cuando intenté intervenir diciéndole que no es así, que analizase con cuidado, me dio un rotundo no, que luego suavizó reconociendo mi larga trayectoria como socialista y como dándome permiso para que lo fuera. A continuación y con cadencia de ametralladora fue enumerando las fallas y errores del gobierno: La devaluación del bolívar –Cada día soy más pobre- decía. La entrevista con Lorenzo Mendoza –Después que lo insultó- terció otro de los improvisados y forzados contertulios que cada vez mostraban más su apoyo y conformidad con los planteamientos del apodado Loco. Aunque por las expresiones faciales y ciertas miradas se presentía la presencia de algún que otro chavista agachado. –Si, después que lo insultó- confirmó el loco. Y añadió enseguida –Pero Mendoza le dijo: dame las plantas de harina pre cocida que tiene el gobierno y las pongo a producir a millón- (Todos sabemos que esto es mentira ya que no tiene produciendo ni a sus propias plantas. Pero la venenosa frase caló en el pueblo) Y nos dio la puntilla diciendo –Ve que molleja, el gobierno se reúne con los industriales y de una vez aprueban el aumento del 20% en el precio del pollo, la carne, la leche y pare usted de contar- Convenció a todos que como en la cuarta república, los ricos y poderosos imponen la pauta al gobierno. Otros comentarios del público  presente: - No  todos  son  como  Chávez- (Esto es: Chávez  murió,  no hay nada que hacer) -Todos los gobiernos cayeron por la economía- Aquí hay que ponerle cuidado a la palabra “cayeron” y a la idea de que es normal que la gente pase necesidades en regímenes de la derecha, es más lamentable que los pase con la izquierda, pero si sucede así, entonces votaremos por la derecha. Lo que no saben, y nosotros no se lo hacemos saber, es que cuando esto ocurra y gane la derecha, añorarán con nostalgia los tiempos de la cuarta república en los que por lo menos existía la opción de comer perrarina. Es notable, y los filósofos y sociólogos debieran estudiar esto, el valor que la gente le da a los temas económicos y la poca importancia que se le da, medida en el tiempo empleado en hablar de ello, a los temas del orgullo patrio. La gente valora un carro y una casa o apartamento, mientras que le suena a entelequia bonita o decorativa, el valor de ser nosotros mismos y libres e independientes. Con tal de tener casa y carro, no importa que hagamos lo que otros quieren o que dejemos hacer en nuestro nombre. Lo que no saben es que cuando esto sucede, solo unos poquitos tienen varias casa y carros, los demás, ni perrarina para comer, como no sea que la saquen de la basura de la que dejaron los perros de los que si tienen casas y carros. Entonces es mucho más urgente saber como somos y ante que y como reaccionamos que burlarse del candidato de la derecha, que pese a todo, por poquito no nos gana. No hay que perder de vista el comportamiento de entes y funcionarios gubernamentales que vienen siendo los propios mata votos, y para muestra dos botones: anteayer anunciaron por la radio seudo comunitaria que al día siguiente iba a realizarse una mega jornada de Mercal, PDVAL, cedulación, RIF, y no sé cuantas otras cosas más. Tempranito nos fuimos el día indicado a la cancha cubierta que pomposamente denominan gimnasio y esperamos. Fue llegando más gente pero Mercal y los otros de la comida, nada. Vi a la señora del consejo comunal que había organizado esto, diciendo que estaba muy avergonzada y pesarosa de que le habían quedado mal y no le habían avisado a tiempo como par abortar la mega jornada convertida en mega…, bueno, califícala tú. Resultado: se fue un pocotón de gente arrecha y frustrada. Estoy seguro de que varios votos menos, de los poquitos que nos quedan, aunque tú estés muy satisfecho al calificarlos de votos durísimos. Prometí dos botones, pero ya está muy largo y no son solo dos. De estos hay más botones que en la sotana de un arzobispo.
Final: no podemos darnos el dudoso lujo de perder la revolución y debemos todos hacer un esfuerzo por comprender que es lo que nos hace daño, que es lo que nos falta y como podemos hacer ver a la gente que es lo esencial de lo que tenemos ¡PATRIA! Y que vibren ante lo que esto significa en profundidad. Después ya tendremos carro y casa

sábado, 26 de enero de 2013

La canción que la Conferencia Episcopal recomienda a sus aspirantes a monaguillos.
Por Julio Arconada Rodríguez
En su afán evitar que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela sea mancillada,  y de paso por resguardar la salud espiritual de su feligresía, La Conferencia Episcopal Venezolana está haciendo unas recomendaciones prácticas a sus aspirantes a monaguillos para que se constituyan en punta de lanza de la observación escrupulosa de la Constitución, en baluarte de la parte sana de la sociedad, y en la reserva espiritual de Latino América.
Recomiendo observar cuidadosamente la letra que aparece en los enlaces que a continuación proporciono porque son los indicados por la Conferencia Episcopal Venezolana a sus aspirantes a monaguillos y en ellos está contenido de forma clara y explícita el fundamento filosófico, doctrinal y programático que deben asumir dichos tiernos aspirantes en sus inocentes mentes  (Con estas tres palabrejas creo que acabo de espantar a la mayoría de los lectores que ni van a seguir leyendo y mucho menos van a abrir los enlaces. No me importa, me quedan los serios y consecuentes quienes son los que interesan)
 Estos son los enlaces:
Trío Matamoros (El original)
SALSOTA (más orquestado y largo, pero al fin y al cabo, el mismo)
Tal parece que esta modalidad de prédica está teniendo bastante éxito, pues ya empezaron a hacer sus pininos el día 10 de enero los universitarios de la Universidad Católica, núcleo Bolívar y con aplicación especial  los de la misma universidad pero núcleo Táchira en donde si experimentaron con artefactos como lanzacohetes de fabricación artesanal pero muy elaborada y no faltaron los que portaban piadosas 9 milímetros. Esto tal vez pudo haberse debido a la presencia en esa entidad de un monaguillo titular, como lo es el Sr. Leopoldo López, de destacada y patriótica actuación en los días de abril del 2002. Aunque él tenía un entrenamiento previo en la sacristía de Tradición, Familia y Propiedad. Luego el día 23 de enero en el gimnasio “Papá Carrillo” se practicó algo, pero se usaron los palos de las banderas. Pero parece que poco a poco se va a ir implementando esta bondadosa y pía modalidad de “oración activa”.
Julio Arconada Rodríguez.

martes, 1 de enero de 2013



REFLEXIONES SOBRE LOS AÑOS, VIEJO Y NUEVO

Todos los días termina un año y todos los días empieza otro. Lo que pasa es que no están registrados en un calendario. Este año, como todos desde hace más de una década, y siguiendo una tradición importada del eje panamericano (de El Vigía hacia acá, que yo conozca) se elaboró y luego quemó una efigie representativa del año viejo. Pero este año le dieron la forma de un antiguo maya. Si de los que hicieron el famoso calendario tan mal interpretado por los negocios de difusión. En los primeros segundos del 2013, una vez concluido el ritual de los abrazos y felicitaciones, fue el infeliz año viejo maya a enfrentar su fatalidad en el callejón de atrás. Mientras ardía y explotaba por efecto de los innumerables petardos introducidos en su precolombino cuerpo, tuvo que escuchar como se le increpaba –Para que sigan hablando pendejadas que el mundo se va a terminar- Cuando en realidad parece que los mayas nunca dijeron eso, fue un infundio de los negocios ya mencionados para ver si vendían un poco más y si la gente olvidaba un poco la oculta y prefabricada tragedia siria.
También, todos los años por estas fechas, nos felicitamos y deseamos recíprocamente que el año venidero sea mejor y que nos traiga un súper barco carguero hasta la bandera de cosas buenas. Pero, y basado en mi experiencia, no se hace mayor cosa para que esa catarata de felicidad acontezca. Simplemente esperamos que suceda. También es cierto que lo que podemos hacer no es mucho ni muy decisivo. Pero en gran medida depende de la actitud. Los más admirables asumen -Si me va mal, no le paro, al mal tiempo buena cara- Y se quedan como si nada. Se dice que esto es muy bueno. Otros cogemos alguna que otra arrechera. Dicen que esto es malo y afecta. Lo que no saben es lo aliviado que uno queda después de unas cuantas imprecaciones, maldiciones y sapos y culebras que brotan de lo profundo de la psique.
Al año 2013 no le costaría mayor esfuerzo ser mejor que el 2012 (Excluyo en esta consideración a los que se ganaron la lotería o les fue del carajo en los negocios) Pero ¡Ojo! Porque también pudiera ser peor. Así que ¿qué podremos hacer? Lo sabremos después de que pase.
Declaro que yo también felicité y felicito el año nuevo. Así como deseé y deseo que os vaya muy bien, de rechupete. A sabiendas de que es poco probable que el encargado me pare muchas bolas, aunque ¡quien quita! Pero el intento se hace.

sábado, 29 de diciembre de 2012




¡No me llaméis democracia, por favor!
Luis Arconada Merino ()
(Artículo publicado en el diario Panorama el 12/01/1988)

También las palabras tienen propia sensibilidad: Se regodean cuando se las encaja en su justo molde, y se ofenden si se las saca de su propia y ajustada órbita.
Tal sucede a la palabra democracia. En pocas ocasiones se siente a gusto con el significado que le confieren. Las más de las veces se le hace significar lo que ella no quiere, se le hace sentirse como desempeñando un papel grotesco, una farsa de su seria y respetable realidad. En estos casos me parece que nos grita con enojo:
“Si por temor a mi realidad auténtica, evadís mis exigencias y optáis por una conducta que es la negación de mi propia esencia, por favor no me llaméis democracia! Si en vuestros métodos para la elección de cualquier poder está ausente, por prohibida, la libre crítica a los que a ese poder aspiran, no me llaméis democracia. Si lo que cuenta en primer lugar para promover a un cargo no es la capacidad y el mérito, si la elección se lleva a cabo sin la directa participación del pueblo, no me llaméis, por favor, no me llaméis democracia.
Si vuestra opinión y vuestras creencias son fabricadas arteramente por los medios de comunicación, de los que se han hecho dueños los capitalistas, siempre atentos a servir sus propios intereses, no tendré más remedio que reconocer vuestra impotencia para hacer frente a esa presión mental, pero mientras no obréis por la fuerza de vuestras bien asentadas convicciones, el resultado será la imposición de un régimen cualquiera, nunca el mío. No me llaméis entonces democracia.
Si en vuestro programa político lanzáis a los cuatro vientos las consignas de igualdad y libertad (no cito la fraternidad por no hacer la burla más hiriente todavía) y no es respetado ni siquiera el principio de una igualdad elemental, condición imprescindible para la libertad, lo que saldrá de ese programa tendrá de democrático solo el nombre; será una ficción, una pamema. No lo llaméis democracia.
Si los delegados del pueblo no están enteramente al servicio de este, no le dan cuentas de su gestión en el Congreso y si el resultado de esas cuentas resultare negativo y el pueblo no remueve de su cargo a tan inútiles representantes, mi ausencia en ese sistema político es absoluta, como es absoluta la carencia de poder del pueblo. Solo estoy presente y satisfecha cuando la representación del pueblo en el Congreso es auténtica, es efectiva y es leal.
Si esos delegados o procuradores del pueblo son nombrados desde arriba y el poder municipal, el poder de cada Estado y el poder presidencial no es postulado desde abajo, desde la misma se, esa delegación es falsa por ser postiza. Yo tampoco estoy en un       régimen de tal naturaleza. No me llaméis entonces democracia!
Y si esa postulación brotase del mismo pueblo, pero con ella se agotase su participación en el poder, que no volverá a ser ejercido hasta pasados otros cinco años, no deis tampoco mi nombre a ese sistema. No lo llaméis democracia.
No podéis estar orgullosos de un régimen en el que el pueblo apenas cuenta, no podéis hacer alarde de demócratas si hacéis un ídolo de cada candidato nombre os encandila y no os deja pensar en los principios por lo que tal candidato se gobierna. La idolatría degrada al “pueblo que la practica. La democracia no es un régimen borreguil, es un régimen para hombres a los que solo mueve la razón la conciencia cívica. No digáis que podéis verme ni sentirme en el revoltijo de hombres inertes con los que se hace lo que el ‘amo” quiere y no lo que un pueblo sensato solicita.
Si os mandan vuestros mandatarios y no son ellos los que os obedecen y están consagrados a vuestro servicio, traicionan mi esencia, que es el mando virtual del pueblo, y si, anulado vuestro poder de decisión, descargáis vuestra responsabilidad en un régimen presidencialista, no me culpéis de vuestra insignificancia. La culpa la tiene vuestra negligencia, cuando no vuestra cobardía. ¡No me llaméis, por favor, no me llaméis entonces democracia!
Hasta aquí el artículo de mi padre QEPD. Así veía a la "democracia" que en aquel tiempo existía. A pesar de que la situación ha cambiado, no obstante cabe preguntarse ¿Está  vigente el artículo? ¿Se dan por completo las condiciones para llamar al actual sistema "democracia" sin que la propia palabra nos lo reclame?